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martes, 19 de agosto de 2008

Grandes Misterios de la Humanidad

¿Llegará a estrenarse alguna vez la prometedora película de Michael Dougherty "Trick 'R Treat" después de la campaña de acoso y derribo perpetrada por la Warner ahora que esta se ha desvinculado del proyecto?

Por lo pronto, a la espera de más noticias, se ha filtrado un nuevo poster promocional (ese que ven ahi arriba) tan similar al anterior que podríamos jugar a encontrar las 7 diferencias.

En fin, una argucia permisible para evitar que el título caiga en el olvido...

"El tiempo es un gran maestro que arregla muchas cosas" Pierre Corneille.

jueves, 13 de julio de 2006

Ya Falta Menos...

Ahora que se aproxima una nueva entrega de "La Matanza De Texas", en este caso, una precuela dirigida por Jonathan Liebesman ("En La Oscuridad" 2003), aprovecharé para ir reseñando los anteriores capítulos.

Por lo pronto, les dejo con el cartel promocional, para que se vayan haciendo a la idea.

Example

miércoles, 28 de junio de 2006

"Las Colinas Tienen Ojos" de Wes Craven

Quién le iba a decir a Wes Craven cuando ya creía que había encauzado su carrera a la docencia, después de años saltando de una carrera universitaria a otra, lo que le llevaría a cursar desde psicología hasta literatura inglesa, que se acabaría convirtiéndo en una de las piedras angulares del cine de terror de las últimas tres décadas, encargándose de revitalizarlo en sus horas más bajas.


Tras el impacto causado por su primera película, "La última casa a la izquierda" (1972), que fue toda una declaración de intenciones y un revulsivo para una Ámerica sensibilizada por los horrores de la guerra, que había sacado a la luz el lado más oscuro y amargo de la naturaleza humana, Craven se inspiró remotamente en la historia del clan antropófago engendrado por Sawney Beane cerca de la costa oeste de Escocia a finales del siglo XIV para su segundo largometraje, "Las Colinas Tiene Ojos" (1977) que entroncaba, de nuevo, con los miedos latentes de la sociedad, enraizados nuestra propia dicotomía, que nos lleva, por un lado, a ambicionar una coexistencia civilizada y por otro, se niega a desprenderse de los vestigios ancestrales que nos permiten ser autores de atrocidades absolutamente deleznables.

La historia nos traslada hasta el desierto de Arizona, donde una módelica familia norteamericana, tras sufrir una avería, se ve acechada por una inhóspita tribu de mutantes caníbales; aún partiendo de una premisa similar a la utilizada por Tobe Hooper en "La Matanza de Texas" (1974), Craven logra aportar su propio discurso, donde destaca la capacidad del director para retorcer nuestros convencionalismos morales mediante el tour de force al que se ven sometidos los Carter, sufridores de las más variopintas barbaridades que les llevan a transitar un camino que conduce directamente al salvajismo en su búsqueda de venganza y en el que, por desgracia, es difícil no verse reflejado. No es de extrañar, por tanto, que la película, perfectamente aderezada con violencia explícita que aumentaba de manera considerable la conmoción emocional, se convirtiera inmediatamente en un éxito.

Deafortunadamente, la precariedad económica y el tiempo han pasado factura a la puesta en escena, que además adolece de cierta inconsistencia narrativa, aunque no llega a ser un óbice que nos impida disfrutar plenamente de la propuesta de Craven. Una propuesta que, sin llegar al status de obra maestra, es un clásico indiscutible del género.

martes, 20 de junio de 2006

"La Casa de los 1000 Cadáveres"

Si soy sincero, nunca he sido un devoto de la música compuesta por el señor Rob Zombie, aunque he de reconocerle cierto mérito en la plasmación visual de su mundo interior, un pastiche que recoge referencias de la ciencia ficción clásica, su obsesión por las películas de terror y la cultura trash. Por eso, no hubiera prestado mucha atención a su proyecto, que, eso sí, tenía el sugerente título de "The house of 1000 corpses", de no ser por los contínuos retrasos e impedimentos a los que se vió sometido tras el abandono de la Universal, que lo hicieron deambular por el limbo durante tres años buscando distribución; finalmente, Lions Gate se hizo cargo siempre y cuando se realizarán algunos cortes en el montaje final para eliminar las escenas más explícitas, lo que redujo la duración a tan solo 88 minutos.


¿Realmente era para tanto?.

Lo verdad es que no, aunque es comprensible que para cierto sector del público, adoctrinado durante más de una década mediante producciones manifiestamente insípidas, resulte incómoda semejante exaltación de la violencia, que muestra sin ningún tipo de reparo un festival de sangre y visceras, febrilmente orquestado por una variopinta panda de freaks surgidos de las entrañas de la América profunda, payaso psicópata incluido, cuyo acertadísimo casting, repleto de viejas glorias de la serie B, solo realza la vocación multireferencial de la película.
Porque lo que encontramos en "La casa de los 1000 cadáveres" es, básicamente, un esperpéntico homenaje a los más celebérrimos títulos de la serie B, tales como "La matanza de Texas", "Las colinas tienen ojos", "Spider Baby" o "La casa de los horrores", que logra erigirse con entidad propia, al menos a nivel estético, a pesar de estar plagado de estereotipos y lugares comunes, gracias a la grotesca y malsana atmósfera que lo envuelve todo y a la hábil mezcla de recursos narrativos. Lamentablemente, la mayoría de las aportaciones quedan restringidas al terreno visual y la historia se resiente por la práctica ausencia de ideas originales, limitándose al reciclaje, que no renovación, de una fórmula demasiado conocida por los aficionados al género, lo que conduce a una inevitable pérdida del factor sorpresa. Así que, para compensar esta carencia y mantener el interés, el señor Zombie recurre a una buena dosis de mala leche, degeneración, brutalidad y exceso que acaban convirtiéndose en el auténtico disfrute, un plato con sabor a gore solo para paladares exigentes y el estómago a prueba de bombas.

Es por eso que, pese a no alcanzar la calidad de las títulos en los que se inspira, sin duda logrará encontrar un hueco porque su frenética propuesta, que no deja indiferente a nadie, bien lo merece.